Retrocedamos 70 años en la historia, lo que ganamos ayer, nos arrebatan hoy...

     
Distribución, consumo y producción


       El 24 de febrero de 1946, 1.480.000 argentinos votaron por Perón  y 1.210.000 por el candidato de la Unión Democrática, José Tamborini. Estaba todo dicho. La Revolución Nacional por la Justicia Social se ponía definitivamente en marcha. Y los resultados no tardarían en llegar. Si entre 1936 y 1940 se habían firmado 46 convenios colectivos, y entre 1944 y 1945 la cifra trepaba a los 726, desde 1946 hasta 1951 llegaría a los 1330. Así mismo, aplicando una de las banderas del peronismo, la de la Justicia Social, los trabajadores comenzaron a recibir  una porción mayor del ingreso neto total: en 1946 alcanzó el 46.7%, en 1949 el 59.4% y en 1952 el 61%.
       Los trabajadores comenzaron a recibir un crecimiento del salario real que le posibilito otro estándar de vida diferente al llevado hasta ese momento, que era de necesidades insatisfechas. Ya podían denunciar  ante el sindicato, y éste ante el Ministerio del Trabajo, los incumplimientos patronales. Se compensaban a pagar las horas extras, se cumplía con las normas de seguridad e Higiene, los descansos y las vacaciones. Se generalizaba la jubilación.
       El nivel de vida de los sectores desprotegidos crecía a niveles nunca conocidos por ellos. En cualquier actividad de la vida cotidiana era posible detectarlo, ya sea en las salidas a comer fuera del hogar, las vacaciones, los momentos de ocio y divertimento. Sectores sociales que nunca habían podido acceder a lugares que se les estaban vedados, ahora tenían esa posibilidad. Por ejemplo, los concurrentes al cine treparon a cifras considerables: en 1940 habían asistido a salas de Buenos Aires 24 millones de espectadores; pasaron a 40 millones en 1946 y 67 millones en 1954.
        El peronismo también dio a los trabajadores sentido de la dignidad, algo que talvez no era cuantificable como las cosas materiales, pero que quedaría grabado para siempre en sus corazones. Esa dignificación  se daba en los talleres, las fabricas y las oficinas, y permitía a los trabajadores dialogar con la parte empresarial y gerencial sin tener que agachar la cabeza, terminando con miles de humillaciones diarias y con la prepotencia del capital en su propio lugar de trabajo. Cuando Perón se convirtió en presidente, la argentina tenia 800 mil desocupados. Esto equivalía al 25% de la población en condiciones de trabajar. O sea: una cuarta parte de los argentinos. Pero ademas, los que tenían trabajo lo hacían en condiciones  casi de esclavitud. ¿Que hizo entonces para dar vuelta semejante cuadro de decadencia social?. Reemplazo el "circulo vicioso por el circulo virtuoso".

  • Se pone en marcha el aparato productivo y abre fuentes de trabajo.
  • La gente cobra buenos salarios y empieza a tener bienestar.
  • Puede comprar cosas (desde alimentos hasta electrodomésticos) y eso sirve para reactivar el comercio.
  • Las industrias no paran de fabricar mercaderías.
  • Los empresarios venden mas y entonces toman mas trabajadores ( y así sigue girando la rueda de la producción, la renta y la distribución).
          A Perón y Evita lo que mas les indignaba era el egoísmo. Ellos llevaron a la practica la idea de hacer repartir la riqueza y los bienes en forma mas equitativa, para asegurarles a las personas lo indispensable. Por eso su aparición  queda grabada en la memoria histórica como la Era del Justicialismo.
          Para ellos, el paso del hombre por la vida debía darse sobre el desarrollo armónico entre el ser y el tener; en el disfrute de algunas cosas materiales e incluso en su poseción, pero no mas que las imprescindibles, las que se necesitan para asegurar un mínimo bienestar.
          Pero ademas, hay una serie de claves para entender la trascendencia histórica del movimiento surgido en 1945. El Peronismo aparecía en un momento calamitoso del mundo. Segunda Guerra Mundial, un tiempo en que las tres cuartas partes del mundo, incluyendo varios países europeos, no podían decidir por si mismos su sistema político y debían "elegir" entre la medicina capitalista imperial y la medicina comunista.
          Perón no acepto ninguna de esas opciones y decidió crear un modelo de Nación que fuera dueña de sus actos. El decía que si nuestro país, como proyecto que un pueblo se da para existir en la historia política del mundo, no era capaz de tomar sus propias decisiones y de construir su futuro, la vida no vale la pena ser vivida.
          Perón propuso trasladar al conjunto lo que se desea en lo intimo, es decir, pasar del "yo" al "todos". El modelo es la "COMUNIDAD ORGANIZADA", que es la convivencia armónica y equilibrada de todos los sectores sociales que conforman un país, donde cada grupo (empresarios, trabajadores, profesionales, estudiantes, etc.) cumple su función en beneficio del conjunto de toda la comunidad.



Fuente: "El movimiento obrero argentino", "El Historiador" y "Mundo Peronista"

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