VENEZUELA...verdad o consecuencia

El problema Venezolano se intensifico desde la muerte del Presidente Hugo Chávez, razón por la cual nuestro hermano país esta en el ojo del huracán mediático, la gran mayoría de las voces que se levantan en medios de comunicación tanto dentro como fuera del país, describen un escenario en crisis política, económica y social. La bestial manipulación mediática hace que Venezuela se enfrente hace ya casi mas de 4 años a una confrontación de fuerzas políticas e ideológicas impulsadas desde el interior del país, pero fuertemente inducidas desde afuera (EE.UU). Esto a llegado a intensas ofensivas en cuyos intereses esta el derrocamiento de un gobierno electo en todas sus instancias democráticamente.
         Esta nueva confrontación de fuerzas, no deja de ser una mas en la larga crisis política Venezolana, casualmente que llevo a Chávez al poder y lo confrontó durante los años de su gobierno con las fuerzas opositoras (Iglesia, empresarios, militares, EE.UU y la ultraderecha internacional) la cual hereda Maduro. Tanto la ofensiva de la derecha, clase media y empresarios como la respuesta del gobierno y los sectores populares no lo podríamos comprender si no analizamos la historia de los acontecimientos anteriores y posteriores a Hugo Chávez.
          Antes de la llegada de Chávez al gobierno el país estaba sumido en una gran crisis política de partidos, por consecuencia del desgaste social, político y económico de un largo periodo llamado "puntofijista", (periodo en el cual todos los partidos políticos del momento se ponen de acuerdo para la gobernabilidad, pero dejando afuera al Partido Comunista Venezolano. Les dejo a su interpretación cual era el sentido ideológico de los partidos que se pusieron de acuerdo, obviamente nunca a favor de su pueblo).También tenemos que hablar del "viernes negro Venezolano" de 1983 el cual se caracterizo por la devaluación del peso Venezolano (Bolívar) y 6 años mas tarde después de años de embates neoliberales y políticas de hambre al pueblo Venezolano, ocurre lo peor el "Caracazo"(fue el punto de quiebre que tuvo la sociedad venezolana ante la explotación y la burla de intereses capitalistas tanto nacionales como internacionales, los pobres Venezolanos no aguantaron mas y se lanzaron a las calles, los disturbios y saqueos fueron masivos e inevitables, caso muy parecido al de argentina 2001).
           La llegada de Chavéz a la presidencia y la aparición de las fuerzas opositoras a su gobierno, así como la posibilidad de gestar un proyecto nacional anti neoliberal, caen en tres elementos esenciales: la crisis de los partidos, la entrada del modelo neoliberal a través de las reformas estructurales durante la década de los ochenta y noventa en América Latina , y el despliegue del capitalismo en su etapa de globalizacion neoliberal, así como  la expansión territorial del imperio norteamericano y su interés en los recursos naturales, (petroleo, agua, uranio etc.) en el marco de su despliegue ideológico en la región. Si bien el gobierno de Chavéz no logró superar la dependencia petrolera, ni consolidar un modelo productivo capaz de romper por completo los lazos del capitalismo neoliberal, pero si logro construir una base social muy politizada ya sea Chavista o antichavista, pero sobre todo logro hacer visible la realidad del pais post-puntofijista. Socializó las políticas publicas, le otorgo voz y voto al pueblo y lo sometió a una participación impensable para las democracias conocidas, como uno de los grandes logros constitucionales, consolidando un movimiento de bases populares  cuyas convicciones se adhirieron al movimiento socialista que Chavéz impulso y sobre todo una visión crítica al modelo político y económico al que ha sido y sigue siendo sometida la región latinoamericana y otras naciones del mundo, convirtiéndolo en el líder ideológico  de la región y el mundo.
             No es extraño que realizara su proyecto nacional en un proyecto geopolítico regional de integración con tintes anti imperialistas y anti neoliberales, que fortalecieron el llamado bloque progresista latinoamericano  que ha estado presente mas de una década en la historia reciente de América Latina. Consolidar nuevos organismos de integración económica y política (ALBA, UNASUR, PETROCARIBE, CELAC y la reconfiguración del MERCOSUR) como contrapeso de la OEA y TLC (tratado de libre comercio con los Estados Unidos).
             Lamentablemente la desaparición física del líder que impulso la posibilidad del autogobierno y la autogestión como proceso revolucionario; y del jefe de estado y de gobierno que pretendía transformar  la condición capitalista - rentista de su país, heredo a quienes le sobrevivieron la compleja tarea de gobernar insospechados contrastes político-económicos, y a sus detractores la esperanza de revertir el proceso y volver al poder perdido  hace mas de una década, para lo cual las alianzas externas resultan fundamentales.
Las fuerzas políticas de oposición, ven hoy mas que nunca, la posibilidad real de recuperar el poder en Venezuela, y para ello han desplegado una estrategia político-mediática capaz de desprestigiar y evidenciar los errores políticos del gobierno al rededor del mundo, mientras radicalizan a los sectores de derecha que ha violentado al país para justificar una intervención de sus aliados.

Conclusión: no hace falta comulgar, ni mucho menos, con Maduro y su manera de hacer las cosas, para no aceptar el golpe de estado que se quiere construir en Venezuela. Estamos hablando de no volver a cometer los mismos errores creyéndonos las mentiras que construyen los medios. Venezuela tiene que solventar sus problemas dialogando. Y es evidente que tiene problemas. Pero dos mitades enfrentadas no van a ningún lado monologando. Aunque a una parte le apoyen los países más poderosos del ámbito neoliberal. Ni el PP ni la derecha quieren diálogo. Quieren que Maduro se entregue. ¿Y cree alguien que los ocho millones de votantes de la Asamblea Constituyente se iban a quedar de brazos cruzados? El nuevo gobierno les reprimiría e, incluso, les asesinaría. Los medios dirían que la democracia venezolana se estaría defendiendo de los enemigos de la democracia. Y volvería a haber gente ingenua que les creería. Desde el resto del mundo, en nombre de la democracia, bastan dos cosas: exigir y alentar el diálogo en Venezuela, y entender que sería bueno no permitir ni al PP ni a las derechas internacionales, empezando por Donald Trump, reeditar una de sus miserias más horribles que consiste en sembrar dolor en otros sitios para ocultar el dolor que construyen en nuestros propios países.


Fuentes: www.aporrea.org, Telesur noticias, pagina12


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