Primera independecia...primeras diferencias.

Después de mayo de 1810 comenzaron las discusiones sobre cuando y como se declararía nuestra independencia. dentro de la propia junta había diferencias, así que no nos debe extrañar que en estos tiempos (2017) sigamos con esas diferencias que también tienen que ver con nuestra independencia y soberanía, sobre todo económicas, son contextos diferentes pero en realidad dos posiciones totalmente marcadas. Volviendo a nuestra historia pasada, mientras tanto Moreno y sus seguidores querían encaminarse hacia una clara declaración de independencia  y agregarle a la revolución política cambios sociales y económicos, el sector de Saavedra proponía ir despacio y no modificar el orden social y económico de la colonia. Las ilusiones de independencia que abrió la asamblea del año XIII, con el himno, los símbolos patrios y la moneda fueron frustradas por su primer presidente, Carlos Maria de Alvear. La asamblea creo un poder ejecutivo unipersonal, el Directorio. Gervasio Posadas, tío de Alvear, fue el primer Director Supremo del Rio de la Plata. Posadas nombro a su sobrino jefe del ejercito del Norte, lo que despertó gran descontento  y la renuncia de Posadas. Y el nombramiento del propio Alvear como reemplazante. Hubo protestas y Alvear presento su renuncia.
         Fue designado Director Supremo José Rondeau, que por encontrarse ausente fue reemplazado por Alvarez Thomas. La necesidad de organizar al país y declarar la independencia seguía pendiente. Alvarez Thomas convoco a Asamblea Constituyente en la ciudad de Tucuman . El primer debate se centro en la forma de gobierno. La mayoría de los congresales estaban de acuerdo con establecer una monarquía constitucional, que era la forma mas aceptada en Europa, desde esos tiempos ya predominaba en la cabeza de nuestros representantes la idea de copiarnos o paresernos a otros países o continentes como en este caso, se evidenciaba que no era una independencia absoluta. Una de las pocas repúblicas era la de los Estados Unidos de Norteamérica.
          Fray Justo Santa Maria de Oro hizo gala de su muñeca política y propuso que antes de tomar cualquier resolución sobre la forma de gobierno había que consultar a los pueblos de todo el territorio. Las discusiones entre monárquicos y republicanos siguieron cada vez mas acaloradas sin llegar  a ningún acuerdo. Una comisión compuesta por los diputados Gascón, Sanchez de Bustamante y Serrano redactaron un plan de trabajo para el congreso en el que se incluía el demorado tema de la independencia que ponía nervioso al Gobernador Intendente de Cuyo, José de San Martín.
          El martes 9 de julio de 1816 a eso de las dos de la tarde los diputados del congreso comenzaron a sesionar. A pedido del diputado por Jujuy Sanchez de Bustamante, se trato el "Proyecto de liberacion  sobre la libertad e independencia del país". Bajo la presidencia del San Juanino Narciso Laprida, el secretario Juan José Paso pregunto a los congresales "Si querían que las provincias de la Unión fuesen una nación libre de los reyes de España y su metrópoli". Todos los diputados aprobaron primero la propuesta de paso. En medio de aclaraciones fue firmada el Acta de la Independencia. En la sesión del 19 de julio uno de los diputados por Buenos Aires, Pedro de Medrano previniendo  la reacción furibunda  de San Martín , que estaba al tanto de las gestiones  secretas  en las que involucraban a algunos congresales y al Director Supremo encaminadas a entregar estas provincias , independientes de España, el dominio de Portugal  o Inglaterra, señalo que antes de pasar al Ejercito el Acta de Independencia  y la formula del juramento, se agregase, después de sus sucesores y metrópoli; esto más: " de toda dominación extranjera", para sofocar el rumor de que existía la idea de entregar el país a los Portugueses.
           La declaración iba acompañada de un sugerente documento que decía: "fin de la Revolución, principio del orden", en la que los congresales dejaban en claro que les preocupaba dar una imagen de moderación frente a los poderosos de Europa que, tras la derrota de Napoleón, no toleraban la irritante palabra revolución.


Fuente: El historiador

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